Conoce la realidad de un niño con apraxia del habla infantil

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Por Lic. Nellie Torres de Carella, patóloga del habla y lenguaje

Directora, Instituto Fonemi de Puerto Rico

 

San Juan, Puerto Rico – Apenas hablan a los 2 años, más bien hablan de manera ininteligible y solo sus padres entienden. A los 5 años puede ser que estén hablando palabras que se entiendan, pero si intentan decir oraciones, como para narrar un suceso, no se les entiende. Usan gestos para ayudarse, pero pueden ser víctimas de acoso o “bullying” porque “hablan como bebés”. La frustración de entender lo que se les dice y de saber lo que quieren decir, pero no poder coordinar los movimientos de la boca para comunicarse, lleva a muchos a tener problemas de conducta. Sus padres son sus intérpretes y han procurado diversas evaluaciones para saber si lo que tienen es autismo, lo cual fue descartado, así que viven con la preocupación y la interrogante de por qué a su niño no se le entiende, a pesar de llevar tanto tiempo en terapia del habla. Un diagnóstico poco conocido explica la triste realidad de estos niños: apraxia del habla infantil.

¿Qué es la apraxia del habla infantil?

 

Es un problema del habla que causa ausencia de la misma o errores frecuentes e inconsistentes en la articulación de los sonidos que afectan en forma significativa la inteligibilidad del mensaje expresado, que generalmente no se entiende. La apraxia es secundaria a una disfunción neurológica en el área del cerebro relacionada con la planificación de los movimientos de la boca para hablar, la cual ocurre en algún momento durante el embarazo o en el parto.

 

¿Cuáles son las características?

 

✓ Ausencia de balbuceo y tardanza en decir la primera palabra. 

✓ Desarrollo de lenguaje receptivo (comprensión) levemente afectado al compararlo con la severidad del problema expresivo, por lo cual entienden más de lo que puede expresar. 

✓ Articulación ininteligible, limitada generalmente a vocales y muy pocas consonantes. En algunas palabras ni siquiera producen bien las vocales. Los padres usualmente sirven de intérpretes porque, generalmente, pocas personas logran entender a estos niños cuando hablan. 

✓ Inconsistencia en la producción, articulando la misma palabra de diferentes formas cada vez que la repiten. Muestran mucha dificultad para repetir en forma correcta y consistentemente. Si un niño con apraxia produce “taballo” por caballo y se le pide que la repita varias veces, podría producir “tacallo”, “tallallo”, “cacallo” o algo parecido. 

✓ Mientras más larga es la palabra o verbalización, más errores cometen y menos se les entiende.

✓ No responden a terapia del habla tradicional, por lo cual pueden estar años en la misma sin superar por completo su dificultad.

✓ Dificultad con otras destrezas orales no verbales, como soplar burbujas o pitos, o desarrollan las mismas mucho más tarde de lo esperado. 

✓ Recurren más a los gestos que a las palabras para hacerse entender.

✓ Dificultad para aprender a leer y escribir.

✓ Es más común en niños que en niñas.

✓ La apraxia del habla infantil es tratable; responde a un tratamiento especializado diseñado luego de una evaluación administrada por un patólogo del habla y lenguaje con especialidad en esta área.

 

Si no se realiza una evaluación y diagnóstico adecuado, seguido de un tratamiento especializado para la apraxia del habla infantil, estos niños no llegan a comunicarse en oraciones que se entiendan. Presentarán muchas dificultades para leer y escribir; la dislexia es común en ellos. Sus padres tendrán dificultad para la ubicación escolar  porque la mayoría de los salones están diseñados para otros diagnósticos, como autismo, problemas de aprendizaje, déficit cognoscitivo, sordos o con trastornos de atención, y los niños con apraxia no se ajustan a ninguno de estos grupos. Un problema significativo de autoestima, por sentirse rechazado por su grupo al no poder comunicarse adecuadamente, es común en los niños con apraxia.

 

Las terapias del habla tradicionales no ayudan a estos niños a comunicarse adecuadamente. El desconocimiento de este diagnóstico y los profesionales de desórdenes comunicológicos con poca o ninguna preparación sentencian a los niños con apraxia a una realidad penosa, sin la herramienta adecuada que les permita integrarse exitosamente a la sociedad. Los niños con apraxia tienen el derecho y la posibilidad de superar sus dificultades para comunicarse. La clave es solo una: un diagnóstico y tratamiento especializado a tiempo.

 

  • La autora es patóloga del habla y lenguaje y directora del Instituto Fonemi de Puerto Rico, una institución terapéutico-educativa que utiliza los programas, modalidades y técnicas de terapia más innovadoras y efectivas, como el programa Lindamood Bell para dominar la lectura, el programa Handwriting Without Tears para desarrollar la escritura, Asistencia Tecnológica y PECS para desarrollar un sistema de comunicación, además de terapias especializadas para apraxia del habla infantil, oral-motor, problemas de alimentación o disfagia, narrativa oral y redacción, atención y concentración con el Metrónomo Interactivo (IM) y terapia ocupacional con integración sensorial.  Ha desarrollado un programa para niños con autismo, así como uno de intervención temprana para infantes con rezago en la comunicación.  Para información, llama al 787-774-1163/ 1164, o escriba al correo electrónico info@fonemipr.com.

 

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